Miré los muros de la patria mía , Francisco de Quevedo
Miré los muros de la patria mía,
si un tiempo fuertes, ya desmoronados,
de la carrera de la edad cansados,
por quien caduca ya su valentía.
Salime al campo, ví que el sol bebía
los arroyos del hielo desatados,
y del monte quejosos los ganados,
que con sombras hurtó su luz al día
Entré en mi casa, ví que amancillada
de anciana habitación era despojos;
mi báculo más corvo y menos fuerte.
Vencida de la edad sentí mi espada
y no hallé cosa en que poner los ojos
que no fuese recuerdo de la muerte.
Este es uno de los sonetos más conocidos y logrados de Quevedo , en el se exponen los efectos del tiempo concebido como un proceso de desgaste de instituciones , objetos , personas y de la realidad en general ; el tiempo lleva al envejecimiento que es caducidad y después a la muerte , en este soneto se hace referencia explícita a la decadencia que vivía la sociedad española en los tiempos de Quevedo y como esta se proyecta a todos los niveles de la realidad , ni el mismo hablante lírico se libra de ella , tampoco la naturaleza que pareciera ,según el primer terceto, llevar en sí la muerte , es como si la vida fuera un largo camino hacia la decadencia y la muerte .
Etiquetas: literatura, Miré los muros de la patria mía, poem, poema, Quevedo, signos virtuales, soneto
You can comment below, or link to this permanent URL from your own site.
octubre 28, 2010 a 6:05 pm
Precioso soneto, además, trae buenos recuerdos del coelgio. Gracias a un exámen de comentario de este texto, salvé el trimestre del desastre. Sobre tu comentario, está clarísimo que la vida es un tortuoso, angosto y ventoso desfiladero hacia el acantilado, donde nos espera el de la guadaña para darnos el empujón final. Ya lo decía Manrique:
Nuestras vidas son como ríos
que van derechos al mar
que es el morir.
Allá van los señoríos
derechos a se acabar
e consumir.
Allí los ríos caudales
allí los otros medianos
e más chicos.
Allegados son iguales
los que viven por sus manos
e los ricos.
Creo que he mezclado un poco los arcaismos, pero la esencia es la misma.
Saludos.
octubre 29, 2010 a 9:15 am
Tienes razón , muy bueno tu comentario , saludos .