Dos poemas de Gonzalo Rojas
Muy buenos me parecen estos dos poemas del recientemente fallecido Gonzalo Rojas , muy creativos , originales , se puede apreciar fácilmente en ellos un muy buen manejo del lenguaje y una imaginación privilegiada ; la primera alude a la figura , la presencia , de una mujer bella que es descrita con soltura ,gracia e ironía , su belleza o sensualidad es total y detallada , o sea está en el conjunto y en cada parte . Más interesante aún me parece el poema de esas sillas desquiciadas que en su soledad se contemplan una a otra y se aman y desaman , parecen de repente unas sillas-mujeres algo tributarias de Safo , la poetisa de la isla de Lesbos , el final no me gusta tanto , parece tener algo de moralina , aunque también se puede tomar de un modo humorístico ; no es , ciertamente , rol de poeta andar criticando opciones subjetivas que acaso no se comprendan o no se compartan , si algo no le gusta no lo versifique y ya ; entre la mujer objeto del primer poema y las sillas locas de la segunda , para mi valen más estas últimas …
Orquídea en el gentío
Bonito el color del pelo de esta señorita, bonito el olor
a abeja de su zumbido, bonita la calle,
bonitos los pies de lujo bajo los dos
zapatos áureos, bonito el maquillaje
de las pestañas a las uñas, lo fluvial
de sus arterias espléndidas, bonita la physis
y la metaphysis de la ondulación, bonito el metro
setenta de la armazón, bonito el pacto
entre hueso y piel, bonito el volumen
de la madre que la urdió flexible y la
durmió esos nueve meses, bonito el ocio
animal que anda en ella.
Dos sillas a la orilla del mar
La abruma a la silla la libertad con que la mira
la otra en la playa, tan adentro
como escrutándola y
violándola en lo abierto
de la arena sucia al amanecer, rotas las copas
de ayer domingo, la abruma
a la otra
la una.
Palo y lona son de cuanto fueron
anoche en el festín, palo y lona
las dos despeinadas que a lo mejor bailaron blancas
y bellísimas hasta que la otra
comió en la una y la una
en la otra por liviandad y vino Zeus
y las desencarnó como a dos burras
sin alcurnia y ahí mismo
las filmó hasta el fin del Mundo tiesas, flacas,
ociosas.
Los poetas chilenos suelen ser algo machistas , lo fue Neruda y Rojas también , otros menores han hecho del cuerpo femenino su coto privado de caza y de satisfacción hedonista y ultraegoísta …
Etiquetas: comentario, dos sillas a la orilla del mar, Gonzalo Rojas, literatura, Orquídea en el gentío, poemas, poems, signos virtuales
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